Camino despacio, serena y segura. Una calle angosta dibuja mi sombra en sus viejas paredes.
Cierro los ojos segundos, y mi mente viaja en el tiempo sin contemplación me hace vivir lo vivido.
Y en el silencio nocturno mis pasos suenan como si gigante fuera. Al final de la calle se desdibuja en el cielo una luna tenue sobre el manto oscuro de esta frágil noche.
Margot Duval.
No hay comentarios:
Publicar un comentario